“Lo que puedo compartir teniendo en cuenta la situación es que estamos analizando toda la información que tenemos en relación al último lugar dónde estuvo y con las personas que estuvo y toda la información que vamos recabando en el transcurso de la investigación”, sostuvo.

“Es complicado dar detalles sobre lo que estamos haciendo porque podríamos entorpecer la investigación. Formamos un grupo y nos estamos dividiendo los abordajes que se tienen que hacer en esta causa”, afirmó.

“Yo entiendo la desesperación de la mamá y cualquiera estaría pidiendo ayuda y buscando encontrarle a su hija, sin embargo, muchas veces compartir ciertas informaciones puede entorpecer la investigación”, manifestó.

El pasado 8 de mayo se realizaron dos allanamientos simultáneos en torno a la causa, el primer procedimiento se realizó en una vivienda ubicada en la ciudad de Fernando de la Mora, cuyo propietario era jefe de la joven y en un local donde se realizan tatuajes en la ciudad de Ñemby, en el Departamento Central.

Los intervinientes incautaron celulares y otros elementos que serán sometidos a peritaje. Los fiscales Joel Cazal y Carina Sánchez se constituyeron hasta el local comercial para el allanamiento del lugar.

La joven había señalado que supuestamente iría a traer una máquina del local de tatuajes donde trabajaba, pero no volvió. Previamente había tenido una discusión con un familiar. El propietario y jefe de la joven manifestó que la misma no llegó al local ese día.