Desde niña, la actual religiosa sobrellevó una profunda crisis emocional por culpa de la muerte de su padre, situación que marcó sus primeros años de adolescencia con episodios de depresión y ansiedad. Aunque al principio creyó que su futuro estaba en el modelaje o siendo reina de belleza, con el tiempo entendió que su camino era seguir a Dios.
Un momento clave ocurrió durante una misa, cuando vio a una monja y se sintió profundamente inspirada, según informa portales internacionales. Desde entonces, ella empezó a estudiar la vida religiosa y a imaginarse con hábito. Al ingresar al convento, adoptó el nombre de Eva, en referencia a la figura bíblica, y hoy forma parte de la Congregación Sancta Dei Genitrix, dirigida por José Ribamar R. Dias, un sacerdote ortodoxo.
¿Cómo ganó notoriedad mediática?
La hermana Eva se volvió viral luego de que circulara un video suyo vendiendo artículos religiosos, donde su impactante belleza física llamó la atención del público. Luego de su popularidad, le llovieron propuestas románticas, pero ella respondió que su única vocación es ser la esposa de Jesús y vivir una vida consagrada.
Pese a la atención en redes y portales noticiosos, la hermana Eva mantiene un perfil discreto, aunque continúa activa en redes junto a su congregación. Allí comparten contenido espiritual y sus buenas obras. Sobre su buena apariencia y sus cuidados, asegura que se cuida no por vanidad, sino para ofrecer su mejor versión a Dios.



COMENTARIOS