Peralta cuestionó la efectividad de la iniciativa y llamó a los legisladores a fundamentar sus propuestas con evidencia.

“No es por qué sí o por qué no, es cómo lo vamos a hacer. Nuestra Constitución, en el artículo 20, establece claramente el propósito de la pena, y en el artículo 46, que todos somos iguales. Pero la realidad nos muestra en cifras que existe violencia contra la mujer y feminicidio”, afirmó Peralta.

La abogada criticó la contradicción de algunos legisladores que impulsan políticas represivas, pero rechazan la creación de juzgados especializados con perspectiva de género, argumentando que “no son necesarios” porque la Constitución garantiza igualdad. “Dan la espalda a las estadísticas que muestran la violencia contra la mujer y el feminicidio”, señaló.

Peralta también lamentó que el término “género” se haya convertido en una “mala palabra”, destacando que la Dirección de Equidad y Género del Congreso fue renombrada como “equidad entre el hombre y la mujer”. “Me encantaría que los legisladores, que representan nuestra voz, nos digan por qué deciden esto. ¿Pueden mostrar números que demuestren que en otros países el aumento de penas bajó la criminalidad?”, desafió, instando a Rubin a exponer los efectos reales de su proyecto en la reducción de la criminalidad.

Por su parte, Rubin defendió su propuesta, enfocada en endurecer las medidas punitivas y no en la prevención. “Nosotros queremos justicia. Quiero que se pudran en la cárcel. Quiero justicia”, afirmó el diputado, insistiendo en que su iniciativa busca garantizar que los responsables de delitos graves, como abusos sexuales y asesinatos, enfrenten penas más severas para evitar su rápida liberación.