Según indicó, las defensas alegan supuestamente una falta de precisión en los hechos atribuidos, pero al mismo tiempo realizan extensas valoraciones jurídicas sobre ellos, lo que a juicio del abogado evidencia que sí fueron debidamente informadas.
Lovera detalló que el acta de imputación expone cronológicamente cómo, según la Fiscalía, Nicolás Leoz habría causado millonarios perjuicios patrimoniales a la CONMEBOL a través de diversas operaciones de lesión de confianza y cómo esos recursos habrían ingresado luego al sistema financiero paraguayo mediante depósitos multimillonarios en efectivo en el Banco Atlas.
Explicó que el Ministerio Público identificó que Leoz depositó USD 400.000 en 2011 y, en 2013, USD 5.100.000 en efectivo, sin que la entidad bancaria realizara los controles de debida diligencia exigidos por ley, pese a que estos montos se encontraban muy por encima de la capacidad económica del investigado.
El abogado sostuvo que la investigación revela un patrón nítido; mientras los ingresos formales de Leoz no superaban los 500 mil dólares anuales, en 2013 sus depósitos en el Banco Atlas se elevaron a más de 8 millones, de los cuales 5,1 millones fueron en efectivo. Según Lovera, estos fondos provinieron del desvío irregular de recursos de la CONMEBOL y los certificados de depósito de ahorro generados con ese dinero luego fueron transferidos a otro banco y finalmente incorporados a un fideicomiso.
Este mecanismo, según explicó, permitió que esos activos quedaran fuera del alcance de medidas como el comiso, lo que constituye un elemento típico del lavado activo. El representante de la CONMEBOL subrayó que la imputación también describe que el segundo banco receptor reconoció que no efectuó controles de debida diligencia porque asumió que el Banco Atlas ya los había realizado.
“La investigación demuestra que no solo se hicieron esos controles, sino que incluso documentos claves fueron impresos en el año 2015, justo después de que Estados Unidos acusara a Leoz por lavado de activos, cuando deberían haber sido generados en el año 2013” afirmó el letrado.
Lovera señaló que esta manipulación documental y la falta de controles bancarios constituyen indicios contundentes del lavado de dinero denunciado y que los recursos de reposición buscan instalar una supuesta falta de claridad que no se ajusta a los hechos comunicados. Además de ello, sostuvo que si las defensas cuestionan el dolo es precisamente porque conocen los hechos objetivos detallados por la Fiscalía.
Finalmente, el abogado destacó que la posición de la CONMEBOL es clara, acompañar el proceso penal para asegurar el esclarecimiento pleno de los hechos, la responsabilidad de todos los involucrados y la recuperación de los fondos desviados del fútbol sudamericano.



COMENTARIOS