El Ministerio Público describe en su acusación la forma en la cual el pastor José Alberto Insfrán Galeano creó la figura de la asociación religiosa “Centro de Avivamiento de Curuguaty” con el objeto de utilizarla como fuente de justificación para simular las ganancias ilícitas del narcotráfico puestas en circulación, dentro del sistema económico y financiero nacional.

Según el relato de hechos el pastor quiso hacer pasar las ganancias como propias de las actividades del culto, cuando en verdad tenían su origen en la actividad del tráfico internacional de cocaína realizada por el líder de la organización criminal, como ocurrió en la realidad, en la que, de pagar alquiler mensual por valor de Gs. 5.000.000 por el inmueble utilizado como sede de su centro, pasó a comprar bienes y realizar construcciones de obras destinadas para su sede de culto por aproximadamente Gs. 17.026.578.471, según la acusación del Ministerio Público.

Asimismo, el Fiscal Deny Yoon Pak señala que José Alberto Insfrán Galeano le facilitó al presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset Cabrera la posibilidad de utilizar la figura de la empresa “Mastian Productions” con el objeto de que Marset pueda realizar una puesta escénica y simular ser un empresario de artes y espectáculos asentado en Paraguay, dedicado a la supuesta organización de eventos y conciertos.