El abogado señaló que se siente indignado por la situación por la que atraviesa. Aseguró que debido a la persecución que sufre por parte de los policías de Alto Paraná, hace dos meses que no puede trabajar. Sostuvo que sus clientes que se encuentran privados de su libertad sufren varios tipos de hostigamientos por parte de la Policía Nacional.
En el mismo sentido, el letrado señaló que tanto él como los detenidos sufren trato indignante por parte de los agentes policiales. Aseguró que los policías obligan a los detenidos a revocar los poderes que le son otorgados.
“Hoy en día, con la excusa de la pandemia ellos no dejan siquiera que familiares entren a ver a sus hijos a no ser que paguen. Insto a que la gente de derechos humanos vengan a ver cómo están los presos”, denunció Aponte.
El abogado Luis Aponte señala que debió tomar la medida extrema debido a que “ya no aguanta la situación”. “Los diferentes gremios me están apoyando”, dijo el letrado.
El denunciante señaló que este tipo de persecuciones se dan generalmente con los abogados del área penal. Aseguró que a los detenidos se les pide G. 20.000 a 30.000 para recibir visitas.
Asimismo, denunció que nadie les avisa sobre los traslados de sus representados. “Acá hay un sistema que trabaja en complicidad, hay un esquema. Incluso hay un funcionario de la Penitenciaría que manipula todas las cosas”, denunció.
El abogado permanece encadenado frente a la Dirección de la Policía de Alto Paraná y exige hablar con el comandante de la Policía Nacional, a quien pedirá el cambio total de los agentes del Departamento Judiciales.



COMENTARIOS