En el escrito, los abogados refieren que la declaración del teniente coronel Guillermo Moral, asesinado frente a la facultad de Derecho UNA, fue favorable a su persona y que el Tribunal no valoró correctamente las pruebas ofrecidas en el juicio oral.

«Se ha podido dar por acreditado que la supuesta instigación hecha al coronel Belotto no ha surgido de ningún elemento probatorio desarrollado en el Juicio Oral y Público», señalan en parte de la apelación presentada.

En cuanto a la Sentencia del Tribunal, esta concluyó que existió una «dinámica de cooperación delictiva» en la cual se distribuyeron funciones específicas. El abogado Mendieta, impedido de actuar directamente dentro del penal, recurrió al coronel Belotto, a quien conocía previamente, para que intercediera con el jefe de seguridad del establecimiento.

Esta solicitud no fue inocente, refiere la sentencia, ya que fue seguida de un acto de soborno en el que Belotto ofreció dinero al mayor Moral para permitir el ingreso del celular. Tal ofrecimiento fue reforzado activamente por la esposa del coronel, Alba Lidia Alé, quien instó a aceptar el dinero, mostrando conciencia y voluntad de participar en el hecho.

Finalmente, los involucrados optaron por un método alternativo que fue la introducción del celular oculto en una encomienda, camuflado dentro de un paquete de yerba mate. «Es aquí donde la participación del abogado se vuelve aún más evidente, pues fue él mismo quien entregó dicho paquete en el domicilio del coronel Belotto, quien ya le había comunicado por mensaje que su esposa sería la encargada de llevar la encomienda al penal», indica la resolución

Para los jueces esta circunstancia fue debidamente acreditada con mensajes extraídos de WhatsApp mencionados más arriba, testimonios y la inspección del contenido del paquete, así como con el hallazgo de la caja vacía del celular en la camioneta oficial utilizada por el coronel, lo que demuestra la manipulación previa del aparato por parte del matrimonio Belotto.