Acosta, de 49 años, fue imputado el 19 de marzo por coacción, coacción grave y resistencia, luego de agredir brutalmente a la ingeniera Lourdes Sosa Cuevas, funcionaria del Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN). El hecho ocurrió en la estación de servicios Tres Fronteras, en Tavapy, ante la presencia de sus colegas Luis Duarte, Chamín Afara y Cinthia Ibáñez.
CHICANAS Y MANIOBRAS JUDICIALES
Tras el ataque, Acosta se dio a la fuga y permaneció prófugo hasta que el juez Bernardo Silva lo declaró rebelde, a pedido de la fiscal González. Sin embargo, gracias a una resolución favorable de la Cámara de Apelaciones, logró revertir esa condición y continuar litigando sin presentarse en el proceso.
Las cámaras de seguridad del local registraron el episodio y las imágenes se viralizaron en medios y redes sociales, lo que motivó su detención y posterior imputación con tres cargos penales.
Ahora, al filo de la conclusión de la etapa preparatoria, el abogado sostiene que la fiscal actúa con parcialidad. Su estrategia de recusación, respaldada por supuestos vínculos políticos, podría no impedir la presentación del requerimiento conclusivo. Con las diligencias probatorias reunidas, la fiscalía aún contempla la posibilidad de acusar por concurso de hechos, lo que abriría camino a una eventual condena en el juicio oral.



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