La legisladora señaló que equipos técnicos del Ministerio de Salud Pública y de la Comisión Bicameral de Presupuesto comenzaron a trabajar conjuntamente sobre las reivindicaciones del sector y su eventual incorporación al Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027.

El nuevo escenario abre la posibilidad de evitar la huelga anunciada para los días 21 y 22 de septiembre, aunque todavía no existe un acuerdo definitivo. Samaniego evitó anticipar cuál sería la fórmula económica que permitiría acercar las posiciones, pero sostuvo que las conversaciones alcanzaron un nivel de avance que genera expectativas de una salida en los próximos días.

La legisladora afirmó haber recibido información sobre el trabajo desarrollado entre técnicos de Recursos Humanos del Ministerio de Salud y representantes vinculados al análisis presupuestario en el Congreso. A su criterio, este acercamiento constituye un cambio importante frente a la situación registrada durante las últimas semanas.

"Hoy amanezco con mucha esperanza por tener informaciones calificadas de que, por primera vez, a través del director de RRHH del Ministerio de Salud y gente técnica de la Bicameral de Presupuesto, están trabajando de forma conjunta", expresó.

Samaniego indicó que la expectativa es que las gestiones permitan cerrar el conflicto antes del viernes y, como consecuencia, dejar sin efecto la nueva medida de fuerza anunciada por los médicos.

La discusión tiene como eje la incorporación de mejoras salariales para los profesionales dentro del PGN 2027. El planteamiento representa un movimiento respecto de la posición inicial del Poder Ejecutivo, que había descartado aumentos salariales bajo el argumento de las restricciones existentes sobre las finanzas públicas.

Durante el desarrollo de la crisis, Samaniego había reclamado la participación directa de la ministra de Salud, María Teresa Barán, y del ministro de Economía y Finanzas, Óscar Lovera, con el objetivo de encontrar una alternativa presupuestaria que pudiera responder a las demandas de los trabajadores.

La senadora recordó además que representantes del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) presentaron sus propuestas y manifestaron su disposición para continuar negociando. Consideró que esa apertura, sumada al trabajo técnico iniciado en torno al presupuesto, permitió generar condiciones diferentes a las existentes al comienzo del conflicto.

Pese al optimismo, Samaniego reconoció que todavía existen aspectos que deben ser resueltos y evitó precisar el monto que eventualmente podría incorporarse para financiar las reivindicaciones salariales.

"¿Cuál es la fórmula de solución? No quiero adelantarme, pero tengo muchísimas esperanzas", manifestó. Agregó que ya existen varios puntos consensuados y que las conversaciones permitieron identificar también aquellos aspectos en los que todavía persisten diferencias.

Las negociaciones avanzan paralelamente a la intervención del Senado, que decidió conformar una instancia especial para abordar la crisis sanitaria y servir de enlace entre las autoridades y los profesionales.

Para Samaniego, esa instancia legislativa puede contribuir a facilitar el entendimiento, aunque afirmó que las conversaciones técnicas ya habrían encaminado una parte importante de la solución.

"Si bien este comité de crisis, que va a instalar el presidente del Senado, es auspicioso para servir de puente en busca de la solución, la solución está, en un alto porcentaje, encaminada para concretarse antes del viernes", sostuvo.

El conflicto se profundizó luego de las renuncias presentadas por profesionales de diferentes áreas y del rechazo de los gremios a la propuesta salarial elaborada inicialmente por el Gobierno. La situación llevó al Congreso a involucrarse directamente ante el riesgo de que la salida de médicos termine afectando servicios esenciales dentro de los hospitales públicos.

En paralelo, el Senado busca que el Ministerio de Salud no dé curso a las renuncias mientras continúen las conversaciones, con el objetivo de ganar tiempo para alcanzar un acuerdo antes de que las desvinculaciones tengan consecuencias sobre la disponibilidad de profesionales.

Samaniego destacó la posición mantenida por los integrantes del Sinamed durante el conflicto y valoró que, pese a las diferencias, continuaran participando de las conversaciones para encontrar una salida.

El desenlace dependerá ahora de que las partes logren traducir los avances técnicos en una propuesta económica aceptable para los médicos y que, al mismo tiempo, pueda ser incorporada y financiada dentro del PGN 2027.

Con la huelga del 21 y 22 de septiembre todavía vigente, los próximos días aparecen como decisivos. Si las negociaciones prosperan en los términos adelantados por Samaniego, el conflicto podría encontrar una salida antes del viernes y evitar una nueva paralización del sector médico.