Xiomara Castro ha resuelto su primer gran escollo como nueva presidenta de Honduras. Hasta este lunes, el Congreso hondureño tenía dos presidentes tras la disidencia de 17 diputados de Antes de la coalición Partido Libertad y Refundación de Xiomara Castro que se negaron a votar a Luis Redondo, del Partido Salvador de Honduras, como presidente del Congreso, tal y como se había acordado en octubre de 2021.
Al grito de “traidores”, los diputados fueron expulsados del partido tras votar como presidente a Jorge Cálix, del Partido Libre, con apoyo de la derecha. Este lunes volvieron a la disciplina de la coalición después de que se llegara a un "compromiso por la unidad partidaria y la agenda legislativa 2022-2026".
Diputados del partido Libre leales a Xiomara Castro protestan la elección de Jorge Cálix como presidente del Parlamento, 21 de enero de 2022 © Reuters/Fredy RodríguezUn compromiso que fue suscrito por Manuel Zelaya, coordinador general de Libre, expresidente del país y esposo de la actual presidenta. Con el acuerdo, a los “disidentes” se les han devuelto también todos los cargos dentro del partido.
Jorge Cálix da un paso al costado
En el compromiso suscrito hoy, Jorge Cálix expresó que daba "un paso al costado” en sus pretensiones y se comprometió “a asistir a las reuniones de diputados en el hemiciclo legislativo". Pese a ello, reiteró que lamenta que sea Luis Redondo quien vaya a presidir el hemiciclo, pero apoyará “la agenda legislativa” de la presidenta Castro.
Pese a la consecución del acuerdo, Xiomara Castro no cuenta aún con los escaños suficientes para obtener la mayoría parlamentaria. Tras la vuelta de los diputados díscolos, la coalición gubernamental cuenta con 50 diputados del Partido Libertad y Refundación más los 10 del PSH en un hemiciclo de 128 diputados.
Para conseguir una mayoría simple, Castro deberá encontrar al menos cinco diputados entre los 22 del Partido Liberal, el diputado de la Democracia Cristiana y el del Partido Anticorrupción.
Juan Orlando Hernández, en la lista de corruptos de EE. UU.
Al mismo tiempo que se resolvía el enfrentamiento parlamentario, Estados Unidos desclasificó la inclusión del antecesor de Xiomara Castro en el cargo presidencial, Juan Orlando Hernández, en su lista de corruptos el pasado julio.
El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, explicó que la inclusión de Hernández se produjo ante las informaciones periodísticas "múltiples y creíbles" que señalaban a Hernández como implicado en casos de “corrupción y narcotráfico”.
"EE. UU. está avanzando en la transparencia y la rendición de cuentas en Centroamérica, haciendo públicas las restricciones de visados contra el expresidente Juan Orlando Hernández por sus actividades corruptas. Nadie está por encima de la ley", remarcó Blinken.
El entonces presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, felicita a su sucesora, Xiomara Castro, durante un mensaje televisado a la nación - Casa Presidencial de Honduras/AFPHernández, que actualmente se desempeña como representante de Honduras en el Parlamento Centroamericano (Parlacen), siempre ha negado estas acusaciones. Su hermano cumple condena en Estados Unidos por narcotráfico y el nombre del propio expresidente ha aparecido en varios casos sin que llegue a estar juzgado en ninguno de ellos.
En la lista de corruptos de Estados Unidos aparecen asimismo el también expresidente hondureño José "Pepe" Lobo y su esposa, la ex primera dama Rosa Elena Bonilla de Lobo, así como congresistas y altos cargos de los gobiernos de El Salvador y Guatemala.
Con EFE y medios locales.



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