Valer, tercer primer ministro del gobierno de Castillo en apenas seis meses, comenzó su mandato bajo la acusación de haber golpeado a su esposa e hija hace algunos años, informa Estadão.
El jueves (3), el primer ministro negó las acusaciones en una entrevista con una radio peruana, pero no pudo explicar la existencia de una medida de protección de 2017 a favor de su esposa, por violencia física, y un informe de una golpiza hecha por su hija un año antes.
Más tarde, en una conferencia de prensa, Valer también afirmó que si los legisladores no le daban un voto de confianza a su gabinete, solo tendrían una oportunidad más de vetar al equipo ministerial antes de que el presidente pudiera disolver el Congreso, lo que se veía como una amenaza.



COMENTARIOS