Los mismos legisladores republicanos amenazaron con acusar de desacato al actual jefe de las fuerzas federales de investigaciones, Christopher Wray, por supuestamente haberse negado en un primer momento a brindar la información respecto al tema. En su momento, Biden fue consultado por estos hechos, asegurando solo que eran “tonterías” y pidiendo “muéstreme el dinero”.

El senador Grassley incluso añadió que existirían unas 17 grabaciones con audios que probarían las tratativas del supuesto proceso de soborno, en el que habrían participado tanto Joe Biden como su hijo Hunter.