Alejandro Mendoza, padre de Adelio, explicó a radio Universo que su hijo habló muy poco después de llegar a la estancia, debido al estado de shock en que se encontraba.
No obstante reveló algunos detalles. “Hetaiterei adispara”, contó el integrante de la comunidad Päi Tavyterä a su familia en relación a lo que se movilizó durante su cautiverio.
Además del desgaste y el daño emocional de los cinco días de cautiverio, se le sumaron los dolores en los pies y en las piernas, debido al tiempo que le tomó arribar.
La inspección médica mostró que Adelio se encontraba con un cuadro de deshidratación y un grado de estrés muy grande, por lo que pasó la noche internado.
Lo primero que Adelio preguntó al llegar fue si su patrón Óscar Denis no había venido aun, asumiendo que también lo habían liberado.



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