El titular de la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar), Carlos Liseras, puso de ejemplo las máquinas tragamonedas, que, a pesar de los decomisos de dichos equipos, vuelven a proliferar como hongos.

“La Fiscalía estima que 300 mil millones de guaraníes evaden en concepto de canon quienes explotan clandestinamente las máquinas tragamonedas”, señaló a la 1080 AM Carlos Liseras.

Estas máquinas, como una larga lista de juegos de azar, están sujetas a disposiciones legales para su funcionamiento. Sin embargo, se visualiza a diario que funcionan en cualquier sitio y abierto a todo tipo de clientes, entre ellos niños y adolescentes.

“La explotación clandestina de juegos priva de recursos a la Diben, a los municipios, a las gobernaciones, al Ministerio de Salud y Ministerio de Deportes”, agregó.

Subrayó que, ante el resurgimiento de los puestos clandestinos de tragamonedas, la Conajzar vuelve a aplicar las intervenciones y decomisos de máquinas. “Estos operativos que estamos haciendo son porque están explotando los juegos de azar en la clandestinidad”, sostuvo.

El rostro dramático del problema es el hecho de que gran parte de la clientela de estos juegos son niños y adolescentes.