Según el informe policial, la Policía Militar fue llamada por la hermana del sospechoso, quien denunció que éste se mostraba agresivo y fuera de control dentro de la casa de su madre. En el lugar de los hechos los agentes encontraron a los familiares asustados y al hombre en el salón.
Cuando se le ordenó poner las manos sobre la cabeza, el sospechoso se negó, amenazó a los agentes de policía y comenzó una pelea física con el equipo. En medio de la confusión, intentó quitarle el arma a uno de los agentes, sin éxito. Para contenerlo, la policía tuvo que utilizar gas pimienta.
El padrastro del sospechoso denunció que lo insultaron y amenazaron con agredirlo. La hermana, al intentar intervenir, terminó herida en la muñeca. La madre dijo que su hijo hizo amenazas de muerte y dijo que sólo saldría de la casa después de matar a algunos miembros de la familia.
Tras ser inmovilizado, el hombre fue trasladado a comisaría con contusiones provocadas por resistirse al arresto.



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