El centro asistencial no cuenta con guardias de seguridad, por lo que los familiares de pacientes están a merced de los delincuentes. Ayer a la mañana se realizó un control y orientación a usuarios del nosocomio, apostados en los pasillos del Hospital Regional.

Los afectados denunciaron los momentos de zozobra que viven todos los días, sobre todo en horario nocturno. “Nos instalamos con nuestras cosas en los pasillos para estar pendientes de los familiares y los bandidos entran a robarnos todas las noches”, reclamó Damiana Ríos.

Comentó que cuando llega la noche, los delincuentes, la mayoría adictos a algún tipo de sustancia estupefaciente, entran a intimidarles con pedido de plata y si se niegan, algunos se comportan de manera muy agresiva. “Cuando nos negamos, ellos esperan a que la gente se duerma y vuelven para llevarse nuestras pertenencias, nos perjudican”, lamentó.

Una madre relató que muchos simulan ser enfermos para poder ingresar como Juan en su casa a los distintos sectores del hospital. La mujer, que prefirió no ser identificada, señaló que hace 15 días está en el hospital y en este tiempo suele observar a un sujeto de cabello rubio ingresar de noche en silla de ruedas y de día entra caminando.

“Una persona resultó víctima de robo hace poco, cuando retornaba del baño, al cruzarse con esta persona, y levando de la silla de ruedas le quitó el celular y luego corrió”.

SIN GUARDIA

Basilio Escobar, jefe del departamento de promoción de la salud, resaltó que ellos normalmente ven esa situación, pero no pueden hacer nada. Señaló que la inseguridad solamente puede solucionarse con la contratación de guardias para cubrir todo el pabellón sanitario.

Agregó que muchas personas que no tienen nada que ver con los pacientes, deambulan el lugar estudiando el movimiento de la gente. “Son adictos que entran a pedir plata y si le toca la ocasión llevan hasta jarras eléctricas”.

Se trata de una situación que se arrastra desde hace un buen tiempo. Los familiares, además, deben soportar todo el dolor que significa tener un pariente enfermo y sufrir por la inseguridad, lamentó Escobar.