El oficial ayudante Iván Benítez informó que, inicialmente se reportó a través del sistema 911 un caso de suicidio en un domicilio de Limpio, por un disparo en el rostro.

Al llegar a la vivienda, la dueña de casa informa que se trató de un disparo accidental. Según su relato, en su vivienda se encontraban dos menores, uno de 16 y otro de 12, en diferentes habitaciones.

En un momento dado, se escucha un disparo, tras lo cual, supuestamente el niño va a la pieza y encuentra tendido al adolescente, se asusta y arroja el arma sobre el ropero. Posteriormente se acerca la señora y descubre la escena.

“Es un barrio donde están muchos familiares, la señora prácticamente es su tía, él se suele ir a esa casa a jugar con sus primos”, relató el oficial, en una entrevista con Npy.

Reveló que la madre de la víctima contó que su hijo tiene una discapacidad intelectual, y que, acostumbra a tocar todo lo que ve a su paso.

A raíz del confuso episodio, se le practicó la prueba de nitritos y nitratos a todos los que estaban en la casa, incluyendo la mujer y el hijo.