Señalan que mezclas peligrosas, más aún en lugares cerrados, pueden producir daños en el organismo, algunas de las mezclas son:

1. Lejía (lavandina o hipoclorito de sodio) con vinagre: producen gas cloro que producen daño en los ojos y vías respiratorias;

2. Lejía (lavandina o hipoclorito de sodio) con amoniaco: las altas concentraciones de amoniaco producen hidracina que es altamente tóxica y potencialmente explosiva;

3. Lejía (lavandina o hipoclorito de sodio) con alcohol etílico (rectificado y en gel) producen cloroformo y ácido muriático, así como cloroacetona o dicloruro de etileno. Estos compuestos pueden producir daños en el sistema nervioso, pulmones, riñones, hígado, ojos y piel;

4. Agua oxigenada con vinagre Al mezclar se obtiene ácido paracético, que en concentración suficientemente alta, puede irritar e incluso dañar la piel, ojos, garganta, nariz y pulmones.

No olvidar:

- Las soluciones alcohólicas e hidroalcohólicas son sustancias inflamables;

- Soda cáustica es altamente corrosiva, se debe colocar en envases y lugares apropiados;

- Los productos de limpieza deben mantenerse en envases originales, si son diluciones debe indicarse el % de concentración de las mismas con rótulos;

- En general los productos de limpieza deben estar fuera del alcance de los niños

Fuente: https://bit.ly/34k7KUv

En la tabla de la imagen (https://bit.ly/39LPK6h) se resume posibles mezclas y las precauciones a tener en cuenta en código de colores:

• En verde aparecen las mezclas que no son peligrosas.

• En amarillo, las que se pueden realizar con precaución

• En rojo, las que no se deben hacer por ser muy peligrosas.