“Se realizaron 4 denuncias, en 1 caso pudo circular un billete y pasar desapercibido”, expresó el Sub. Crio. Rojas.
Afirmó que es una modalidad similar a las anteriores, ya que se trata de una imitación de marca de agua y cinta de seguridad. La detección se logró gracias al método de palpación y luz UV. Comúnmente estas prácticas ocurren a finales de año, no así a fin de mes, agregó Rojas.
Explicó que el análisis pericial determina qué tipo de tinta se usó, tipo de impresora, tipo de papel y medidas de seguridad para la fabricación de los billetes, proceso que ayuda a detectar a los distintos grupos de falsificadores que se dedican al ilícito. “Tenemos 3 imitaciones distintas que operan en el país”, refirió.
En los billetes oficiales al simple tacto se logran apreciar la porosidad que presentan, el alto relieve. Sin embargo, en los falsos la impresión es lisa. La exposición a contra luz ayuda a ver la marca de agua, el hilo de seguridad incontinuo a simple vista y continuo a contra luz.



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