“Ahora tenemos esperanza que la justicia haga su parte, pues nadie tiene derecho a matar a nadie», expresó, recordando los hechos ocurridos en agosto de este año, cuando los Castro arremetieron en una propiedad y murieron Osmar Benitez y Demesio Rojas, mientras trabajaban en sus tierras. Además recordó que varios niños quedaron huérfanos tras ese triste suceso.

A su criterio, no se descarta que la intención de los Castro con sus actitudes violentas en Marina Cué, sería evitar que el asentamiento se desarrolle al punto de convertirse en distrito, pues por allí hay mucho negocio con las plantaciones de marihuana.