Farina indicó que a inicios del año 2.000 comenzó a descomponerse la afición deportiva en el fútbol cuando delincuentes se inficionaron en las hinchadas organizadas para obtener beneficios que nada tiene que ver con el fútbol.

“Aquí está el tema político, porque estas barras organizadas sirven para las elecciones y está el otro factor que es cada vez peor, el narcotráfico. El microtráfico se organiza dentro de esta organización, que es la llamada barra brava”, afirmó.

Lo peor de todo según dijo es que los policías ven eso, pero no hacen nada. Agregó que los dirigentes deportivos lo apañan, pero ahora se fue todo de las manos. “Es un circulo vicioso, una rosca maldita que se va agigantando”, expresó.