El conductor del rodado no tenía documentación alguna del combustible que transportaba, lo que hace suponer que era de origen ilegal, o sea, de contrabando. A eso se suma que productos inflamables, como naftas y gasoil, no se pueden ser transportados de esta manera.
Los 2.000 litros de combustible y el vehículo fueron derivados al depósito de la Aduana de la cabecera paraguaya del Puente de la Amistada para los trámites de rigor, mientras que el conductor fue liberado para responder el proceso en libertad.
El contrabando de combustibles, por sobre todo proveniente de Argentina, no para debido a la gran diferencia de precios que existe con el país vecino. Según los datos, la diferencia llega hasta más del 40%.



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