En la mañana de este domingo una multitud de personas colmó la plazoleta principal de la basílica, lo que desencadenó en una inevitable aglomeración a pesar de los intentos de la organización.
Este domingo, con la misa arrancó el novenario en honor a la virgen de Caacupé, realizándose las celebraciones en formato presencial y virtual para que los peregrinos católicos puedan llegar hasta la basílica y agradecer las promesas que, desde 2020, desean cumplir. Las lecturas fueron realizadas en dos idiomas: el nivaclé y el guaraní. Durante la homilía, el gobierno fue blanco de críticas por no detener la corrupción, así como los desalojos a indígenas.
Monseñor Lucio Alfret, obispo del vicariato apostólico del Pilcomayo, fue quien presidió la primera misa del novenario. Tal fue la asistencia de feligreses que se vieron totalmente sobrepasados los delineamientos sanitarios del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS).
Esta situación fue ampliamente criticada por internautas en redes sociales, quienes consideraron que si solamente en el inicio del novenario se juntó esa cantidad de personas y que ya se pasaron por encima de los protocolos, será peor el día de la Virgen, el 8 de diciembre próximo.



COMENTARIOS