En la audiencia, el juzgado resolverá si la causa se eleva o no a juicio oral y público. El Ministerio Público solicitó que la causa sea elevada a juicio y juzgada por un Tribunal de Sentencia.

Los hechos que motivaron el inicio de la causa datan de noviembre del año pasado, cuando, en medio de una fiesta en el local nocturno Kingfish, el acusado, Elián López Torres, arrojó un vaso de vidrio hacia un grupo de personas. A raíz de las escaramuzas, la joven Dahiana Benítez sufrió una herida que terminó con la amputación de su ojo derecho.

Según una de las pericias realizadas en la investigación, se concluyó que el golpe que recibió la señorita Benítez fue consecuencia de un codazo de un joven de su círculo cercano, quien lo realizó de manera involuntaria, como reflejo al recibir el impacto del vaso en el pecho, lanzado por el acusado.