Refirió que evidentemente estamos en la época en que baja la temperatura. Dijo que está ingresando el invierno y que un eventual adelantó de helada podría ser muy perjudicial para el maíz zafriña. Explicó que en un 70% de este cultivo completó su ciclo. El restante 30% es el que está en riesgo de que tenga efectos negativos sobre la calidad y por ende bajar la producción y su precio.

“Las pérdidas no será el total del 30%, pero si un porcentaje otra vez de esa cifra que puede ser el 50% que no será maíz de calidad. El problema mayor que tenemos es que el maíz prácticamente terminó su ciclo de maduración, pero resulta que es un cultivo de verano, que nosotros adaptamos en el país cultivando a fin de enero y febrero para poder sacar en junio”, relató el ingeniero Sanabria.

Mencionó que este tipo de cultivo es de verano y normalmente con una temperatura baja de 10 grados va parando su ciclo de desarrollo, no crece, se estaciona, entones su ciclo productivo, que si era de 125 días, pasa a ser de 130 a 140 días.

“También el maíz es un cultivo que cuando hay mucha humedad almacena mucha agua, no es como la soja o como el trigo que está más expuesto y que cuando viene un sol rápidamente de un día para el otro se puede cosechar, el maíz no es así, porque tiene bastante cobertura y eso mantiene mucha humedad, motivo por el cual no se puede cosechar”.

IMPACTO

Mencionó que en este momento está faltando maíz en el mundo y Brasil está mirando la producción local y también podría verse afectado en su propia producción si vienen días con muy bajas temperaturas. “Estamos en la misma situación, especialmente el estados brasileros de Mato Grosso, Paraná y Santa Catarina que tenemos más o menos la misma época de cultivo, también se verán afectados”.

Destacó que Brasil no se autoabastece, porque como es el primer exportador de aves y de cerdo en el mundo, consume mucha proteína vegetal para convertirla en proteína animal. “Qué pasa con ellos, con un pronóstico, ya salen a comprar, incluso hacen cierre a futuro. En este momento el maíz está a 200 a 220 dólares la tonelada, que es bastante elevado con respecto al precio anterior, que estaba entre los 100 a 110 dólares la tonelada”.

Acotó que un ave es 60% es maíz, 25% de soja y 5 a 10% de alguna vitamina, entre otras cosas. Es decir, su alimentación mayormente está basada en el maíz y por ende si sube de precio, tendrá un fuerte impacto el costo final de esta ave que es consumida por los humanos.

“Eso va a traer una cadena de suba de precios impresionante. En muchos lugares, como Itakyry en Alto Paraná, o en Central y Caazapá, muchos núcleos familiares han hecho pequeñas inversiones para producir aves y cerdos y todos esos pequeños núcleos de emprendimientos familiares están ya totalmente parados porque no hay materia prima o subieron”.

MÁS DAÑO

Recordó que el afrecho de trigo también se usa como balanceado, que si bien no tiene mucho valor energético, pero son componentes para dar a animales y también está teniendo fuerte impacto a nivel mundial por la guerra provocada con la invasión de Rusia a Ucrania.

“Eso tendrá efecto generando más hambre, desocupación, delincuencia. En este mismo momento, en un barrio de Hernandarias ya no podemos, tenemos que encerrarnos, buscar la forma de asegurar nuestra casa, porque entran y se llevan lo que encuentran. La Policía Nacional no da abasto, no tiene combustible”.

Sanabria acotó que por la guerra también se va a tener problemas para cubrir la demanda mundial de trigo. En Ucrania, los agricultores no están saliendo a cultivar trigo por temor a la guerra. Los cultivos que se realizan actualmente se hacen sin fertilizantes, sin mucha tecnología. “Eso hará que la producción mundial tenga un efecto negativo”.