El puerto de Rotterdam, principal punto de entrada de la cocaína a Europa, marcó un récord en 2021, con el decomiso de más de 70 toneladas de droga, frente a 40 toneladas incautadas en 2020, por un valor estimado de 5 mil millones de euros (US$5.660 millones).

Y en más de 400 ocasiones en 2021, las autoridades del puerto atraparon a “extractores de drogas”, jóvenes contratados para retirar la cocaína de ciertos contenedores específicos. Para acceder a ellos, llevan a los extractores al puerto dentro de “contenedores hoteles”, que se declaran como vacíos en los manifiestos de embarque, pero en realidad contienen comodidades básicas. Ese fue el caso en más de 280 hechos de extracción notificados en 2021.

Según una investigación de BBC, estos jóvenes no son generalmente criminales curtidos, lo común es que sean reclutados en zonas deprimidas de los alrededores de Rotterdam por una paga que ronda los 2.000 euros por cada recolección que lleven a buen término. Hasta hace poco, los riesgos legales eran mínimos, con una multa inferior a 100 euros a menos que fueran atrapados en posesión de la droga. Algunos de ellos incluso llevaban efectivo para pagar la multa en el lugar, según señaló la policía neerlandesa a BBC.

Pero el número de extractores motivó un cambio. En un lapso de dos semanas en septiembre, fueron sorprendidas 110 personas, algunas en varias oportunidades. Una nueva ley, en vigor a partir del 1 de enero de 2022, estipula que cualquier persona que se encuentre en las instalaciones del puerto sin justificación puede enfrentar hasta un año de prisión.

Las autoridades también están buscando atacar la corrupción en el puerto, gracias a la cual los extractores pueden ingresar a las instalaciones. “En general, son llevados a la terminal o admitidos en ella por personal del puerto, como conductores, empleados, subcontratistas y guardias de seguridad”, como declaró a la prensa Olav Brink, portavoz del servicio de fiscalías de los Países Bajos.

Un extractor relató a la BBC que “simplemente le dices a un empleado: ‘préstame tu pase hasta mañana, y te ganas 500 euros’. Es difícil hacer nuestro trabajo sin alguien de dentro, como un agente aduanero, que podría tener la tarea de inspeccionar un contenedor, pero lo saca de la lista para uno".

Andre Kramer, CEO de una empresa que opera en el puerto, declaró a la agencia de noticias británica que su personal ha recibido amenazas para que cooperen con los extractores de droga e incluso varios renunciaron a raíz de eso.

El problema no es solo de Rotterdam. En octubre pasado, en el aeropuerto de Amberes, en Bélgica, fueron detenidos 13 personas de nacionalidad surinamesa, cuando retiraban cocaína de un contenedor. En septiembre, fueron detenidos 22 extractores. Los fiscales están solicitando sentencias de cinco años de prisión y cuantiosas multas, según un comunicado judicial citado por los medios belgas.