Decenas más resultaron heridas en la provincia tras el fuerte seísmo, de poca profundidad, dijo la cadena estatal CCTV, citando a la sede provincial de socorro en caso de terremoto.

Según la CCTV, también murieron 11 personas y más de 100 resultaron heridas en la ciudad de Haidong, en la vecina provincia de Qinghai.

El seísmo causó importantes daños, incluido el derrumbe de viviendas, y provocó que la gente saliera corriendo a la calle en busca de seguridad, según la agencia estatal de noticias Xinhua.

Las labores de rescate estaban en marcha a primera hora del martes, y el presidente chino, Xi Jinping, pidió “todos los esfuerzos posibles” en las tareas de búsqueda y socorro.

El seísmo, registrado con una magnitud de 5,9 por el Servicio Geológico de Estados Unidos, se produjo en Gansu, cerca de la frontera con Qinghai, donde se encuentra Haidong.