El vehículo llevaba 32 personas y formaba parte de una actividad organizada anualmente para niños y jóvenes antes del regreso a clases. Según informaron las autoridades locales, el grupo había participado de una jornada recreativa en las inmediaciones del volcán.
El accidente se produjo en una zona de difícil acceso. De acuerdo con los primeros testimonios recogidos por las autoridades, uno de los neumáticos del autobús habría explotado, lo que provocó que el conductor perdiera el control del vehículo. El colectivo terminó saliendo del camino y cayó por un barranco de unos 30 metros de profundidad.
Además de las víctimas fatales, varias personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, según precisó José Canuto, representante de Protección Civil de la municipalidad de São Filipe.
El siniestro generó un amplio operativo de emergencia debido a las características del terreno, que dificultaron el acceso de los equipos de rescate.
Los accidentes de esta magnitud son poco habituales en Cabo Verde, un archipiélago de África Occidental con unos 550.000 habitantes situado en el océano Atlántico, frente a las costas de Senegal. En general, el país cuenta con una infraestructura vial en buenas condiciones.
Fuente: AFP



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