Dávalos instó a la ciudadanía a no esperar y acudir de inmediato a las autoridades al detectar la desaparición de un familiar o ser querido. “Lo ideal es que una vez que alguien se da cuenta de que una persona no ha vuelto a casa, acuda de forma inmediata a la comisaría, al Ministerio Público o a la Defensoría de la Niñez, donde se sienta cómodo para hacer la denuncia. Lo importante es activar cuanto antes el protocolo de búsqueda”, afirmó.
Uno de los grandes desafíos, según la comisario, es la falta de un registro nacional unificado de personas desaparecidas. Aunque ya se había planteado un proyecto de ley para crear este sistema, el Congreso rechazó la propuesta. “Seguimos trabajando para volver a presentar el proyecto. Es una herramienta que facilitaría la tarea del Ministerio Público, la Policía, el Ministerio de la Mujer y otras instituciones, ya que permitiría compartir información precisa y actualizada sobre las personas buscadas”, explicó.
El proceso de búsqueda, explicó Dávalos, comienza con la denuncia ante la Policía, donde se cargan de inmediato los datos de la persona desaparecida en el sistema informático, generando un código único que permite activar la búsqueda en todo el país. “Una vez que la información se carga en el sistema, toda la Policía Nacional tiene conocimiento del caso y comienza la localización”, detalló.
La falta de un registro centralizado sigue siendo un obstáculo para una respuesta más rápida y eficaz. Mientras tanto, las autoridades reiteran la importancia de denunciar a tiempo para aumentar las posibilidades de encontrar a las personas desaparecidas.



COMENTARIOS