En tan solo 48 horas, Aleksander Ceferin logró unir a las 55 federaciones miembro de la UEFA en la oposición a los planes de la FIFA de atraer inversores, convirtiendo a este en su mayor logro como presidente de la UEFA, justo en la recta final de su mandato.

De esta forma, la UEFA determinó que si la federación mundial mantiene su intención de vender participaciones en el negocio del Mundial de Fútbol a inversores privados, Europa amenaza con boicotear todas las competiciones de la FIFA.

El hecho de que las 55 federaciones miembro de la UEFA se sumaran a la postura de Ceferin subraya el respaldo del que goza el esloveno en Europa. Mientras que la FIFA sorprendió a muchas federaciones con sus planes, él organizó en muy poco tiempo una respuesta conjunta de la UEFA y convenció incluso a federaciones que en un principio se mostraban reticentes, como la de República Checa.

No es la primera vez que el esloveno lidera la resistencia europea contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Ya en 2018, la UEFA se opuso a los planes de reforma de Infantino para el fútbol mundial, que suponían una inversión de miles de millones. Ceferin acaparó la atención internacional sobre todo en 2021, en la lucha contra la Superliga europea. Junto con las federaciones nacionales, las ligas y los clubes, la UEFA logró acabar con el proyecto en cuestión de días.

También en esta ocasión, el presidente de la UEFA marca la línea de confrontación frente a la FIFA. La declaración, redactada en unos términos inusualmente duros, refleja el rumbo que Ceferin ha tomado en la lucha de poder con la FIFA.

En ella, la UEFA afirma que los planes de los inversores traspasan una línea roja y exige garantías vinculantes de que la FIFA no abrirá en el futuro su dirección ni sus competiciones a propietarios privados. Textualmente, reza así: "Como consecuencia del debate de hoy, ninguna selección nacional de la UEFA participará en una competición de la FIFA mientras se mantengan estas propuestas". Con esta postura intransigente, el esloveno recrudece la lucha de poder con la FIFA con más claridad que nunca.

El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin junto Gianni Infantino, presidente de la FIFA. Aleksander Ceferin (izquierda) se opone a los planes del presidente de la FIFA, Gianni Infantino (derecha).Imagen: Nick Potts/PA Images/IMAGO

El camino hacia la cúpula de la UEFA

El hecho de que este hombre de 58 años apenas aparezca en público concuerda con su estilo. En el comunicado de la UEFA ni siquiera se lo menciona por su nombre. Sin embargo, se lo considera la fuerza impulsora detrás de la línea de unidad europea.

Ceferin nació en 1967 en Liubliana. Tras estudiar Derecho, trabajó durante muchos años como abogado en un bufete familiar y se especializó, entre otras cosas, en Derecho Penal y Mercantil. En 2011 fue nombrado presidente de la Federación Eslovena de Fútbol y, en 2016, asumió la dirección de la UEFA tras la destitución de Michel Platini a raíz de un procedimiento ético. Anteriormente, Ceferin fue karateka durante muchos años y es cinturón negro.

Conflicto con Infantino

La relación entre Ceferín y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, es tensa desde hace años. La disputa sobre los planes de inversión no es más que el último capítulo de una lucha de poder que ha acompañado a ambos dirigentes durante años. Ya durante el Mundial quedó patente lo profundas que son ahora las divisiones.

Un ejemplo de ello fue el caso del jugador estadounidense Folarin Balogun. Su sanción por tarjeta roja en el Mundial fue revocada después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamara por teléfono al presidente de la FIFA.

La UEFA declaró entonces que con ello se había traspasado una "línea roja" y se había puesto en entredicho la integridad de la competición. La ausencia del presidente de la UEFA en la final del Mundial en East Rutherford, en la que participaba una selección europea (España), se interpretó también como una señal más de distanciamiento con respecto a la FIFA.

El delantero estadounidense Folarin Balogun, que fue suspendido en un encuentro del Mundial y posteriormente revocaron su sanción gracias a un llamado de Trump. La suspensión del delantero estadounidense Folarin Balogun (centro) quedó suspendida tras una llamada de Donald Trump a Gianni Infantino.Imagen: Matthew Huang/Icon Sportswire/IMAGO

En las próximas semanas podría quedar claro si la amenaza de boicot del presidente de la UEFA tendrá que llevarse a cabo. En octubre se disputarán los partidos de repesca para el Mundial femenino de 2027 en Brasil.

Si la FIFA no retira sus planes de inversión antes de que venza el plazo fijado por la UEFA, el 19 de septiembre, el conflicto podría tener, por primera vez, repercusiones directas en una competencia de la FIFA.

Antes de la despedida

Sin embargo, el mandato de Ceferin finaliza el año que viene, mientras que la FIFA elegirá a su presidente el 18 de marzo de 2027 en Rabat, y poco más de un mes después, el 22 de abril, tendrá lugar el Congreso de la UEFA en Astana.

A principios de 2024, este hombre de 58 años había anunciado que no se presentaría de nuevo como candidato a la presidencia de la UEFA, incluso si pudiera acceder a un nuevo mandato. Entre otras razones, citó su deseo de dedicar más tiempo a su familia.

Independientemente de ello, se ha vuelto a demostrar su capacidad de imposición política gracias a la unidad de las federaciones europeas en la actual lucha de poder con la FIFA. Si la FIFA abandonara efectivamente sus planes, eso no solo sería un éxito para la UEFA, sino también, probablemente, la mayor victoria política de los casi diez años de Aleksander Ceferin como presidente de la UEFA.