En l se prometa a las seleccionadas buenos salarios y comida, alojamiento y ropa gratuitos.
Lo que no se menciona es que la ropa es un uniforme de las SS.
Y que el "sitio militar" era el campo de concentracin de mujeres de Ravensbrck.
Los precarios barracones de madera para las prisioneras desaparecieron hace mucho tiempo.Todo lo que queda es un campo rocoso inquietantemente vaco a unos 80 kilmetros al norte de Berln.
Lo que s sigue en pie son ocho atractivas villas de construccin slida con persianas de madera y balcones.
Son una versin nazi de la dcada de 1940 de las cabaas medievales alemanas.
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Vista del campo de concentacin femenino de Ravensbrck en 1945.
All es donde vivan las guardias, algunas con sus hijos.
Desde los balcones podan divisar un bosque y un hermoso lago.
"Fue el momento ms hermoso de mi vida", dijo una exguardia, dcadas despus.
Pero desde sus dormitorios tambin habran visto la fila de prisioneras encadenadas y las chimeneas de la cmara de gas.
"Muchos visitantes que vienen al monumento preguntan sobre estas mujeres y sin embargo no hay tantas preguntas sobre los hombres que trabajaron en este campo", dice Andrea Genest, directora del museo conmemorativo en Ravensbrck, mientras me muestra dnde vivan las mujeres.
Memorial de Ravensbrck
La guardia Johanna Langefeld con su hijo y la hija de otro guardia
"A la gente no le gusta pensar que las mujeres pueden ser tan crueles".
Muchas de las jvenes provenan de familias pobres, abandonaron la escuela temprano y tenan pocas oportunidades profesionales.
Un trabajo en un campo de concentracin significaba salarios ms altos, alojamiento confortable e independencia financiera.
"Era ms atractivo que trabajar en una fbrica", dice Genest.
Muchas haban sido adoctrinadas temprano en los grupos juveniles nazis y crean en la ideologa de Hitler.
"Sentan que estaban apoyando a la sociedad y haciendo algo contra el enemigo", dijo.
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El crematorio del campo: los asesinatos continuaron hasta la liberacin.
Infierno y comodidades hogareas
Dentro de una de las casas, una nueva exposicin muestra fotos de lo que hacan las mujeres guardias en su tiempo libre.
La mayora tena veintitantos aos, eran guapas y llevaban peinados de moda.
Las imgenes las muestran sonriendo mientras toman caf y pastel en casa.
O riendo, con los brazos entrelazados, mientras pasean por el bosque cercano con sus perros.
Las escenas parecen inocentes, hasta que notas la insignia de las SS en la ropa de las mujeres y recuerdas que esos mismos perros alsacianos fueron utilizados para atormentar a la gente en los campos de concentracin.
Memorial de Ravensbrck
Una postal de Navidad para la guardia de las SS Anna Enserer
Unas 3.500 mujeres trabajaban como guardias de los campos de concentracin nazis, y todas comenzaron en Ravensbrck.
Muchas acabaron trabajando ms tarde en campos de exterminio como Auschwitz-Birkenau o Bergen-Belsen.
"Eran gente horrible", me dice Selma van de Perre, de 98 aos, por telfono desde su casa en Londres.
Van de Perre era una luchadora de la resistencia juda holandesa que fue encarcelada en Ravensbrck como presa poltica.
"Probablemente les gustaba trabajar all porque les dio poder. Les dio mucho poder sobre las prisioneras. Algunas prisioneras eran maltratadas. Golpeadas".
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El da de la liberacin de Ravensbrck el 30 de marzo de 1945.
Selma trabaj clandestinamente en los Pases Bajos cuando fueron ocupados por los nazis y ayud a escapar a familias judas.
En septiembre public un libro en el Reino Unido sobre sus experiencias, My Name Is Selma( Mi nombre es Selma).
Este ao se lanzar en otros pases, incluida Alemania.
Los padres y la hermana adolescente de Selma fueron asesinados en los campos, y casi todos los aos regresa a Ravensbrck para participar en eventos que recuerdan los crmenes cometidos all.
Ravensbrck era el campo de concentracin solo para mujeres ms grande de la Alemania nazi.
Ms de 120.000 mujeres de toda Europa fueron encarceladas aqu.
Muchas eran combatientes de la resistencia u opositoras polticas.
Otras fueron consideradas "no aptas" para la sociedad nazi: judas, lesbianas, trabajadoras sexuales o mujeres sin hogar.
Al menos 30.000 mujeres murieron aqu.
Algunas fueron gaseadas o ahorcadas.
Otras murieron de hambre, por enfermedades o trabajaron hasta morir.
Fueron tratadas brutalmente por muchas de las guardias: golpeadas, torturadas o asesinadas.
Las prisioneras les pusieron apodos, como "Brygyda la sangrienta" o "Anna revlver".
Despus de la guerra, durante los juicios por crmenes de guerra nazis en 1945, Irma Grese fue apodada por la prensa como la "bella bestia".
Joven, atractiva y rubia, fue declarada culpable de asesinato y condenada a muerte en la horca.
El clich de la mujer rubia y sdica con uniforme de las SS se convirti ms tarde en una figura de culto sexualizada en pelculas y cmics.
Pocas condenas
Pero de las miles de mujeres que trabajaban como guardias de las SS, solo 77 fueron procesadas.
Y muy pocas fueron realmente condenadas.
Se retrataron a s mismas como ayudantes ignorantes, fciles de manipular en la patriarcal sociedad de la Alemania Occidental de la posguerra. La mayora nunca habl del pasado.
Se casaron, cambiaron sus nombres y se desvanecieron en la sociedad.
Memorial de Ravensbrck
El jefe de las SS Heinrich Himmler visit el campo de Ravensbrck en enero de 1941.
Una mujer, Herta Bothe, que fue encarcelada por horrendos actos de violencia, habl ms tarde en pblico.
Fue indultada por los britnicos, despus de pasar solo unos aos en prisin.
En una rara entrevista, grabada en 1999 justo antes de morir, no mostr ningn arrepentimiento.
"Comet un error? No. El error fue que era un campo de concentracin, pero tena que ir a l, de lo contrario me habran metido en l. Ese fue el error".
La excusa
Esa era una excusa que solan dar los exguardias.
Pero no era cierta.
Los registros muestran que algunas de las nuevas guardias dejaron Ravensbrck tan pronto como se dieron cuenta de lo que implicaba el trabajo.
Se les permiti irse y no sufrieron represalias.
Le pregunto a Selma si cree que las guardias eran monstruos diablicos.
"Creo que eran mujeres comunes que hacan cosas diablicas. Creo que eso puede suceder en cualquier lugar y a cualquier persona, incluso en Inglaterra. Puede suceder aqu si estuviera permitido".
Es una leccin escalofriante, cree.
Memorial de Ravensbrck
A pesar de los horribles crmenes, muy pocas guardias fueron condenadas despus de la guerra.
Desde la guerra, las guardias de las SS se han retratado en muchos libros y pelculas.
La ms famosa ha sido The Reader, una novela alemana que luego se convirti en una pelcula protagonizada por Kate Winslet.
A veces se retrata a las mujeres como vctimas de explotacin.
En otras ocasiones como monstruos sdicos.
La verdad es ms espantosa.
No eran monstruos extraordinarios, sino mujeres ordinarias, que terminaron haciendo cosas monstruosas.



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