El sistema financiero paraguayo atraviesa una transformación silenciosa pero profunda: el uso de alias para realizar transferencias crece a ritmo acelerado y se posiciona como una herramienta clave en la digitalización de pagos.
La adopción de esta modalidad —que permite enviar dinero utilizando datos simples como número de celular, cédula o correo electrónico— muestra una expansión sostenida. Según datos del sistema de pagos, la cantidad de alias registrados se acerca a los 5 millones, reflejando una masificación en el uso de esta tecnología dentro del ecosistema financiero.
El crecimiento no es solo en registros, sino también en volumen de operaciones. Las transferencias mediante alias pasaron de niveles prácticamente marginales en 2023 a movilizar más de G. 3,5 billones hacia fines de 2025, con cerca de 13 millones de operaciones mensuales, evidenciando un cambio estructural en los hábitos de pago.
Este fenómeno está estrechamente vinculado al desarrollo del Sistema de Pagos Instantáneos (SPI), impulsado por el Banco Central del Paraguay, que permite transferencias en tiempo real, las 24 horas del día. La combinación entre inmediatez y simplicidad redujo las barreras de uso y aceleró la adopción tanto en personas como en comercios.
Además, el uso del alias no solo mejora la experiencia del usuario, sino que tiene implicancias económicas relevantes. Reduce costos operativos, agiliza transacciones y fortalece la trazabilidad, lo que contribuye a la formalización de la economía y al combate de la informalidad.
Otro punto clave es su impacto en la inclusión financiera. Al eliminar la necesidad de recordar números de cuenta complejos, el sistema facilita el acceso a servicios digitales a segmentos históricamente menos bancarizados, ampliando la base de usuarios del sistema financiero.
Los datos también muestran que el crecimiento se mantiene en fase expansiva. Solo en 2025, el uso del alias se multiplicó varias veces en cantidad de operaciones, con millones de nuevos usuarios incorporándose al sistema, lo que confirma que la digitalización dejó de ser una tendencia emergente para convertirse en un nuevo estándar en la economía local.
En este escenario, el desafío pasa por consolidar esta transformación: ampliar la interoperabilidad, fortalecer la educación financiera y garantizar la seguridad de las transacciones. Mientras tanto, el avance del alias marca un punto de inflexión en cómo circula el dinero en Paraguay, cada vez más lejos del efectivo y más cerca de lo digital.
El Nacional



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