La agente del Ministerio Público explicó que los procedimientos se efectuaron en respuesta a una serie de denuncias sobre hechos de estafa.
Indicó que en la residencia fueron detenidas dos personas, las cuales aparentemente cumplían la función de cobrar el dinero producto de las extorsiones. Agregó que también se incautaron 12 aparatos celulares y varios chips que se utilizaban para la comisión del delito.
Explicó que posteriormente la comitiva se traslado hasta el CERESO, ya que se constató que el propietario de la casa es funcionario de dicha cárcel.
Reveló que en la biblioteca del sitio se encontraron teléfonos celulares y dentro los libros se hallaron chips y anotaciones de las actividades en hojas de cuaderno, además de 1.200.000 guaraníes en efectivo.



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