La casa está a nombre de Zunilda Ferreira, imputada en el caso Pavo Real como presunta testaferro del clan familiar de Jarvis Chimenes Pavão, casa que ya había sido allanada en el marco de esta causa. La mujer aparece como propietaria de otros inmuebles bajo esta investigación.

Los intervinientes están en busca de Edgar Amarilla, cuya desaparición fue reportada en octubre del año pasado, caso investigado por el fiscal Griseti.

Zunilda Ferreira es esposa de Cristian González, un líder narco actualmente prófugo, quien además está investigado por tráfico de drogas en el caso Espantajo II.