El detenido fue identificado como Ramón Silguero Traversi, cuya captura se concretó en una de las dos viviendas allanadas esta madrugada en una zona de difícil acceso del barrio Pablo Rojas, a orillas del arroyo Acaraymí de Ciudad del Este.

La agente fiscal Vivian Andrea Coronel explicó que la investigación no tiene como foco las creencias o prácticas religiosas del grupo, sino las condiciones a las que presuntamente eran sometidas las personas que formaban parte del mismo.

Lo buscaban desde hace casi un año

Coronel explicó que el sospechoso ya contaba con una orden de captura y que permanecía prófugo desde el procedimiento realizado el 9 de julio pasado en la zona de Minga Guazú, donde se había allanado un templo vinculado al grupo investigado.

La ubicación del hombre fue posible mediante un trabajo de investigación realizado por el Comando Tripartito, que permitió establecer dos posibles lugares donde podría estar ocultándose. En consecuencia, se realizaron allanamientos simultáneos con participación del fiscal Luis Trinidad y Vivian Coronel.

Finalmente, el sospechoso fue localizado dentro de una de las viviendas intervenidas.

Durante el procedimiento fueron incautados varios teléfonos celulares, que serán sometidos a extracción y análisis de datos una vez que la diligencia sea autorizada judicialmente.

Altar decorado con estatuillas esqueléticas, copas de cristal y candelabro en un ambiente espiritual. Entre las evidencias incautadas durante el allanamiento figura un cráneo.

Investigación involucra a menores y adultos

Durante el allanamiento anterior, fue detenido y luego procesado Adrián Anselmo Aveiro Silguero, de 31 años. Tanto Adrián como el hoy detenido habrían utilizado su posición dentro del grupo religioso para captar y someter a niños, adolescentes y adultos a un régimen de servidumbre, trabajos forzosos, presuntos abusos sexuales y maltratos físicos y psicológicos.

La investigación señala que, entre 2023 y 2024, en viviendas ubicadas en Hernandarias, Minga Guazú y Ciudad del Este, varias personas habrían sido obligadas a realizar trabajos sin recibir remuneración y bajo supuestas amenazas de muerte o de causar daños a sus familiares.

Asimismo, uno de los antecedentes más graves involucra a una niña de 12 años, quien, según la acusación fiscal, habría sido llevada a convivir con Aveiro Silguero mediante engaños y posteriormente sometida a un régimen de servidumbre, maltratos y presunto abuso sexual.

La Fiscalía también sostiene que, desde diciembre de 2022, en el Área 6 de Hernandarias, una víctima adulta habría sido obligada a soportar actos sexuales bajo la apariencia de rituales religiosos, mediante supuestas amenazas y utilización de la fuerza.