Reportó que en dichos lugares, medicamentos como el Fentanilo y la Morfina (dos fármacos altamente adictivos y peligrosos), estaban siendo vendidos sin ningún permiso y/o receta, de acuerdo a lo establecido por la Ley.

El funcionario explicó asimismo que la investigación detectó además que parte de las ampollas de fentanilo que estaban siendo comercializadas contaba con el sello de “Uso Exclusivo de IPS”, con señales de intento de borrado, situación que apunta a actores que estarían colaborando para el desvío de dichas sustancias desde tal organismo.

Comentó que tras analizar la trazabilidad de los fármacos y de los sujetos involucrados, se pudo identificar a los responsables de dicha maniobra.

Ayala precisó que el fentanilo es un narcótico sintético opioide utilizado en medicina por sus acciones de analgesia y anestesia. Tiene una potencia superior a la morfina por lo que se emplea a dosis más bajas que esta, siendo el efecto final a dosis equivalentes similar al de la morfina. Los efectos del fentanilo se parecen a los de la heroína, aunque es 100 veces más potente que esta e incluyen euforia, somnolencia, náusea, confusión, estreñimiento, sedación, tolerancia, adicción, depresión y paro respiratorio, inconciencia, coma y muerte.