La fiscal de Delitos Económicos, Alma Zayas, indicó que en principio se tiene en la mira a un funcionario del Ministerio de Hacienda que habría solicitado la impresión de talonarios en contubernio con una imprenta gráfica y que también procedió a la modificación del sistema informático de Hacienda.
A su vez, el viceministro de Tributación Oscar Orué indicó que están hablando de facturas emitidas por dos personas que no lo podían hacer. Estas fueron utilizadas para descontar gastos y pagar menos impuestos, según señaló.
“Lamentamos que sea un funcionario público el involucrado y su identidad no la hacemos publica, ya que la investigación sigue en curso y podría haber más implicados”, manifestó.
Los funcionarios se exponen no solo a sanciones administrativas, sino también penales. El contribuyente se expone a una multa de 300 % por defraudación.



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