La presunción que maneja la policía es que no serían desarmados para la venta de autopartes, sino más bien para modificaciones, como implante de chasis y rearmado de piezas como para vender luego vehículos, aparentando ser legales.

La fiscal cree que se trata de un grupo criminal bien organizado. En la misma zona de Capiatá se realizó días pasados un procedimiento donde se recuperó un vehículo robado en Asunción y esa vez detuvieron a un presunto integrante de una banda dedicada a esos ilícitos.