El vicepresidente Pedro Alliana subió a sus redes sociales una serie de postales de un domingo relax en Humaitá, en su natal Ñeembucú, cocinando un chupín y "compartiendo tiempo en familia". Pero la tranquilidad de las fotos contrastaba con el clima que se vive este fin de semana en Asunción, donde el Gobierno y referentes de los gremios del transporte buscaban destrabar el paro antes de que arranque el lunes.
El gesto de Alliana no pasó inadvertido, como tampoco la ausencia de Santiago Peña en la reunión convocada este domingo en Mburuvicha Róga para delinear un plan de contingencia de cara a otra jornada sin el servicio habitual de buses en la capital y el área metropolitana.
El encuentro lo encabezaron el jefe de gabinete, Javier Giménez, y el viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, y la orden fue ponerle punto final al conflicto, aunque se trata de una misión cuesta arriba.
El viceministro Emiliano Fernández.
Después de la reunión de urgencia en la residencia presidencial, Fernández llamó a los empresarios a negociar un desembolso para la compra de combustible. En un principio, el MOPC había ofrecido USD 3.100.000, mientras los gremios exigían un monto mayor, cercano a los USD 4.000.000, según deslizó el sábado el titular del VMT.
Ruiz Díaz reconoció que, aunque se llegase a un acuerdo hoy, el desembolso se concretaría recién mañana lunes y las unidades podrían cargar nafta y retomar los recorridos suspendidos después del mediodía
César Ruiz Díaz reconoció que, aunque se llegase a un acuerdo en estas horas, el desembolso se concretaría recién mañana lunes y las unidades podrían cargar nafta y retomar los recorridos suspendidos después del mediodía.
El presidente de Cetrapam entró cauto a la cita y dejó en claro a los noteros que lo esperaban que el gremio se mantenía "sin cambiar" su posición.
César Ruiz Díaz y el viceministro Fernández en la reunión de esta tarde.
Más de 1600 buses dejaron de operar este fin de semana y el Gobierno tuvo que sacar vehículos de Itaipú, la Policía Nacional, las FFAA y la Patrulla Caminera para transportar a los usuarios. Las líneas agremiadas a Fetram -Magno, Ximex, San Isidro, Aregüeña e Ypacaraí-, apenas nueve, los 30 buses eléctricos donados por Taiwán -que conectan la capital con San Lorenzo y Luque- y los que operan bajo el régimen de la Dinatran, también salieron a las calles y mitigaron el impacto del paro.
Unas 37 líneas de colectivo pararon en total en estos dos días, pese a las advertencias del sector. La crisis le explotó en la cara al Gobierno en la víspera de la Semana Santa, pero la presión de los transportistas surtió efecto. Fue la ministra Claudia Centurión quien anunció al caer la tarde que el servicio se normalizará el lunes después de las 4 AM.
LPO



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