Inicialmente la presunción del trasfondo del crimen, iba por el lado de una publicación que el mismo hizo sobre el extinto narco Marcio Sánchez, alias Aguacate, que determinó la detención (y el enojo con el periodista) del criminal.

Sin embargo tras la detención de Roberto David Cardozo (el supuesto sicario sindicado como el asesino del periodista) realizado el 12 de agosto pasado, la dirección de la pesquisa giró, llevando a los investigadores hacia otra hipótesis.

Y es la que señala que un hombre prófugo ligado al narcotráfico, Eber Ronaldo Gimenez, alias “Largo”, aparece ahora como otro sospechoso, con elementos que refuerzan la posibilidad de que haya sido éste, y no Aguacate, el contratante del matón que ultimó al periodista.

El detalle llamativo del viraje, es que el presunto autor moral de haber matado a Coronel, alias Largo, era amigo de infancia del comunicador, con quien mantenía estrecha amistad, que se “rompió” por una aparente e insólita causa.

Un “chisme”, que pasaron a alias Largo, le habría convencido que Coronel estaba colaborando con la policía, a efecto de detenerlo, y que en ese tren, había detalles que confirmarían ese cuadro.

De este modo, la nueva hipótesis policial, reflota la posibilidad de que se resuelva la identidad de la persona que ordenó matar a Humberto Coronel, un año atrás, cuando salía de su lugar de trabajo.

Roberto David Cardozo, acusado por ser el presunto autor material del asesinato del periodista Humberto Coronel. Foto gentileza.