Personas que frecuentaron el auditorio Alberto Morelo, este último fin de semana contaron el calor infernal que sintieron por la falta del funcionamiento de los aires  acondicionados del lugar.

Además, manifestaron que los sanitarios masculino y femenino se encontraban sucios y de dichos lugares emanaban un olor fétido en el ambiente teatral.

A todo esto se suma la gran cantidad de sillas averiadas que obliga a las personas permanecer paradas durante los actos que allí se presentan.