A partir de la queja de una usuaria, quien dice haber sido maltratada por una enfermera del Hospital General de Luque, y la posterior difusión de un video en el que la funcionaria en cuestión arroja violentamente el teléfono de la víctima al suelo, las autoridades emitieron un comunicado para sentar postura sobre lo sucedido y para informar lo decidido.
“La funcionaria involucrada fue apartada de sus funciones de manera inmediata, mientras se llevan a cabo las investigaciones administrativas correspondientes para determinar las sanciones pertinentes”, señalan desde la Dirección, donde describen la situación como una atención inadecuada a una paciente.
También reafirman su compromiso de tomar todas las medidas para garantizar una atención digna, con calidad y calidez, como se merece cada paciente.
El Hospital de Luque lamenta profundamente lo acontecido y califica de inaceptable la falta de humanidad en los servicios de salud.



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