Sobre el detenido pesaba una orden de prisión, ya que habría vulnerado el sistema informático de la base de datos de la policía brasileña y presuntamente habría vendido información a facciones criminales.

Según los datos, la orden de captura fue emitida el 23 de abril y ese mismo día el sospechoso ingresó al país. A partir de entonces, se realizó el seguimiento que permitió su localización y posterior detención en un hotel.

El hombre ya fue puesto a disposición de las autoridades policiales de Brasil.