La semana pasada, la Cámara de Senadores aprobó sobre tablas que la implementación de las tobilleras electrónicas a procesados o condenados. A pesar de su vigencia desde el mes de setiembre del año pasado, aún no fue reglamentada ni, mucho menos, implementada.
Atendiendo la situación de crisis penitenciaria, las autoridades consideran que el uso de las pulseras electrónicas ayudará a descongestionar las cárceles, que genera episodios violentos como lo ocurrido, recientemente, en la cárcel regional de San Pedro con un saldo de 10 asesinatos. Además se tendrá un mejor control a través del monitoreo.
De igual manera, por falta de presupuesto, la Corte Suprema de Justicia hasta el momento no puso en marcha este sistema, teniendo en cuenta que según establece la ley, la misma debió entrar en vigencia en setiembre del año 2018.



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