"La amenaza es un arancel del 80 o 85% dependiendo del producto", dijo Greer después de que las delegaciones de uno y otro país se reunieron estos dos días en Rosenbad, la sede del gobierno sueco, mientras que Bessent subrayó que "no hay nada decidido" hasta que hablen con el presidente. 

Bessent y Greer informarán este miércoles en persona a Trump en la Casa Blanca sobre lo discutido y este será quien se pronuncie sobre una ampliación del actual paréntesis arancelario por otros 90 días.

La reunión en Estocolmo se produce después de los encuentros en Ginebra y Londres en mayo y junio, respectivamente, y la conversación telefónica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del chino, Xi Jinping, el pasado 5 de junio.

"Ha sido una discusión muy productiva", añadió Greer, mientras que el equipo chino calificó de "profundos, sinceros y constructivos" los intercambios".

Las dos partes venían de unos aranceles del 145% que Estados Unidos impuso a los productos chinos y del 125% que Pekín elevó sobre los estadounidenses, si bien durante la tregua Washington bajó los gravámenes al 30% y China al 10%.

Bessent subrayó que sobre la mesa están "las dos economías más grandes": "Como ya he dicho y les reiteramos, no queremos desvincularnos. Sólo necesitamos reducir el riesgo en ciertas industrias estratégicas. (...) Hablamos sobre cómo podemos trabajar juntos para lograr un equilibrio en nuestras relaciones", dijo.