De acuerdo con el informe arbitral, los presuntos responsables de la trifulca son el gerente deportivo Paulo César Urnau, la subdelegada Silvia Solís y el entrenador César Barreto, quienes habrían protagonizado el violento episodio luego de la salida del cuarteto arbitral del campo de juego.

Báez fue asistido por sus compañeros, quienes lo acompañaron hasta el Hospital Distrital de Hernandarias y posteriormente a la Comisaría Jurisdiccional, donde se radicó la denuncia correspondiente. El informe ya fue elaborado y será remitido a la Liga Hernandariense de Fútbol, que deberá trasladar el caso a la Comisión Disciplinaria.

El incidente se habría desencadenado tras una polémica falta sancionada por el árbitro Aldo Valdez, lo que desató la ira de parte del cuerpo técnico.