El que muchos consideran el mejor futbolista de la historia defenderá la corona ganada hace cuatro años en Qatar frente a uno de los llamados a escribir las nuevas letras del deporte más popular.Messi rindió tributo a la selección argentina en un mensaje en sus redes sociales. "Pase lo que pase", escribió el astro argentino, "este grupo ya escribió una historia que nunca vamos a olvidar y que nadie podrá borrar".
Donald Trump observará en el MetLife Stadium, en East Rutherford, Nueva Jersey, el final de un certamen que por momentos se alejó de sus tradiciones casi centenarias para ajustarse a sus designios y los del mercado estadounidense. Le acompañarán los jefes de Estado de las otras dos naciones anfitrionas: Claudia Sheinbaum, de México, y Mark Carney, de Canadá.
"Es una muestra de que hay buena coordinación, buena colaboración con el gobierno de los Estados Unidos", explicó Sheinbaum sobre su asistencia tras recibir una invitación de última hora. Esta ha sido accidentada, después de que su vuelo a Nueva York fuera cancelado por las condiciones meteorológicas debido al humo que cubre la ciudad por los incendios forestales en Canadá. Una aeronave de la Secretaría de Defensa Nacional de México la llevó, finalmente, esta madrugada a Nueva York.
El presidente argentino, Javier Milei, se ausentará, como ha sido usual en la mayoría de los mandatarios del país sudamericano, muy supersticioso con todo lo relacionado al fútbol. Quienes sí han anunciado también su presencia son el rey de España, Felipe VI, junto a la reina y sus dos hijas, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, acompañado de dos de sus ministros
"El mayor escenario de todos los tiempos"El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo que su amigo Trump entregará el trofeo al ganador: Argentina, que busca su cuarta estrella en su segunda final consecutiva, o España, que apunta a su segundo título tras el conquistado en Sudáfrica 2010. El choque entre los campeones de América y Europa es inédito en esta instancia.
También será la primera vez que se otorgarán anillos a los vencedores, como en los deportes estadounidenses, y que habrá un show de entretiempo, en un enésimo intento de la FIFA para posicionar el "soccer" en Estados Unidos. El espectáculo, al mejor estilo del Super Bowl, será dirigido por Chris Martin, cantante de Coldplay, y contará con un reparto de lujo, que incluye a la estadounidense Madonna, el canadiense Justin Bieber, el grupo de K-pop surcoreano BTS y la colombiana Shakira.
La FIFA ha asegurado que el descanso del partido no excederá el tiempo reglamentario de quince minutos. Será "el mayor escenario de todos los tiempos", prometió Infantino.
lgc (afp, dpa)



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