El director general del Parque Nacional Nahuel Huapi, Horacio Paradela, advierte de que el peligro está lejos de desaparecer: "Hay mucha caña seca. Lo que hay debajo de los árboles de este bosque, que es increíble de ver, es una bomba de tiempo, un material seco que se enciende y luego el fuego avanza rápidamente."

La ola de calor extremo que atraviesa el país se está haciendo notar también en Buenos Aires. Allí las autoridades están cambiando horarios y direcciones donde hacer tests publicando la información en internet.

Los ciudadanos, mientras, buscan un refugio. "La situación económica es muy difícil y bueno no nos podemos ir hasta las costas nuestras, que es a 400 o 500 kilómetros. Entonces decidimos venir acá que es un lugar gratuito tiene distanciamiento social", explica una mujer.

La ciudad ha llegado a superar los 41 grados centígrados, la segunda mayor temperatura desde 1906.