Ganadora de dos extenuantes eliminatorias ante rivales que parecían accesibles, Cabo Verde y Egipto, la campeona del mundo debe demostrar ahora qué argumentos mantiene para seguir considerándose favorita.
Porque, pasada la euforia, surgen las dudas. El equipo de Scaloni superó dos situaciones límite con más emotividad que fútbol y dejó ver grietas donde hasta los dieciseisavos aparecía como un conjunto compacto.
Para los helvéticos, la clasificación es traspasar una barrera que frenó a su selección en las tres ocasiones anteriores que lo intentaron (1930, 1934 y 1954).
CIFRA. 1-0 le había ganado Argentina a Suiza en el Mundial 2014, por los octavos de final, con gol de Ángel Di María.



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