El anuncio se produjo luego de una reunión celebrada este jueves en la sede de la Cancillería paraguaya, donde delegaciones de ambos países coincidieron en volver a encontrarse en un plazo máximo de 30 días.

El objetivo del encuentro será evaluar las condiciones necesarias para otorgar las habilitaciones correspondientes y asegurar que las operaciones en el Paraná Guazú se desarrollen sin interrupciones.

La delegación paraguaya estuvo integrada por representantes de la Administración Nacional de Navegación y Puertos, la Prefectura General Naval, la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios y el Ministerio de Industria y Comercio. También participaron representantes del sector privado, en representación del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos y de la Unión Industrial Paraguaya.